viernes, 28 de abril de 2017

La importancia de las mascarillas faciales

¡¡¡ Hello !!!

¿Cómo se está pasando el domingo? I hope you're OK.

Como este mes hemos tenido varios días de fiesta (Semana Santa) y me he saltado algunas entradas establecidas, por vacaciones, he decidido hacer una entrada nueva en domingo para hablaros de esos tratamientos que aprovechamos a realizarnos justamente este día de la semana. 

Me estoy refiriendo al momento "Spa en casa" donde sacamos la artillería pesada y disfrutamos de ese tiempo dedicado exclusivamente a uno mismo.




De tod@s es conocido que las mascarillas faciales aportan un efecto de "buena cara" casi al instante, y encima, los ingredientes que contienen penetran en las capas más profundas de la piel para tratarnos poco a poco nuestros problemas específicos.

Principalmente, esto es debido a las altas concentraciones de principios activos que contienen, que no solo se quedan en las capas más superficiales sino que penetran también en las capas más profundas, realizando una mejoría de apariencia casi instantáneamente y ayudando a tratar poco a poco los problemas más internos.

Su utilización básicamente es una vez a la semana, como mucho dos. El mejor momento del día para aplicárselas es una vez que anochece, momento en el que la dermis empieza el proceso de regeneración celular y no está expuesta a los agentes externos.

Como complemento, previamente podemos darnos un baño ya que el vapor del agua caliente, facilita la apertura de los poros, contribuyendo a que la mascarilla penetre mucho mejor en la piel.

Las mascarillas nos las aplicamos después de haber limpiado cuidadosamente nuestra piel y haber realizado una exfoliación suave para eliminar todo tipo de impurezas.

Se suele aplicar una capa más bien gruesa de mascarilla, evitando siempre el contorno de los ojos y de los labios, y se deja actuar entre 10 - 30 minutos, dependiendo del tipo de mascarilla y el estado de nuestra piel.

Se retiran con agua templada, con una toalla o con una esponja limpias impregnadas en agua tibia y super importante, dando pequeños toques en la piel, nunca frotando. Una recomendación, es salpicar el rostro con agua fría, una vez hayamos retirado todo el producto y de esta forma contribuimos a cerrar el poro.

Existen en el mercado un gran abanico de posibilidades a la hora de elegir un tipo de mascarilla u otro. Todo dependerá del resultado que estemos buscando (Anti-edad, Iluminadora, Calmante, Limpieza de poros, Anti-manchas, Revitalizante, Nutritiva, Reafirmante, Hidratante,... ) o por supuesto, de nuestro tipo de piel (seca, mixta, grasa, con tendencia acnéica).

Aquellas orientadas a las pieles mixtas o grasas, llevarán una acción correctora del exceso de sebo. Las mascarillas purificantes son aquellas que habitualmente contienen arcilla u óxido de zinc.

Realmente en el mercado existen multitud de tipos de mascarillas. Imposible no encontrar la adecuada.

Entre los principios activos que contienen, los más destacados son el ácido hialurónico y el colágeno sobre todo en las mascarillas orientadas a la hidratación, los factores de crecimiento y los minerales en aquellas fórmulas antiedad, los aceites esenciales y las plantas en aquellas mascarillas que buscan ser calmantes y por supuesto las arcillas, la blanca para pieles secas y la verde para pieles grasas.

Y después de haber hablado de los ingredientes, la variedad no queda solamente ahí, ahora vamos hablar de las texturas, y en este caso también hay una textura para cada tipo de preferencia:

- Gel: Las mascarillas "peel off" generan una fina película que debe retirarse de una pieza, como si se tratase de arrancar un segunda piel.

- Barro: Se trata de la textura más antigua, son una cura milenaria. Generalmente contienen arcilla y dependerán del tipo de piel.

- Burbuja: Están compuestas por agua carbonatada que en contacto con la dermis hace que burbujee, limpiando los poros en profundidad.

- Crema: contienen gran cantidad de nutrientes y son perfectas para pieles secas, ya que su función es hidratar el rostro a fondo.

- Velo: máscara de celulosa bañadas con diferentes principios activos. Ayudan a combatir problemas como el acné o el envejecimiento.

- Papel de aluminio: Actúan más profundamente gracias a que el aluminio potencia la penetración del producto.

- Polvo: antes de aplicarlas, requieren una preparación previa mezclándolas con agua.

Y ahora, no os entretengo más y me voy a disfrutar de mi "momento Spa". Me está esperando una tipo burbujas que creo que es la que hoy, más me llama la atención. Es una mascarilla carbonatada que hidrata, elimina los residuos de maquillaje, células muertas, puntos negros y grasa. 

¡¡¡Pienso que perfecta!!! 😊

Muchísimas G R A C I A S por leerme y espero que hayas pasado un rato entretenido y hayas descubierto alguna cosita novedosa.

¡¡¡ Hasta pronto!!!




Thank you very much for reading me.

¡¡¡ See you soon !!!

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